Tabaco y nuevas formas de fumar

Puedes descargar el artículo o leerlo a continuación.

 

Descargar

 

 

Tabaco y nuevas formas de fumar: diferente formato, mismo resultado

 

El consumo de tabaco ha descendido en los últimos años. Sin embargo, las nuevas formas de fumar, algunas de ellas concebidas como fórmulas para dejar el tabaco, son también adictivas y perjudiciales para la salud, según diferentes estudios.

 

Las últimas encuestas nacionales de salud indican que la prevalencia del consumo de tabaco ha ido descendiendo entre la población española. Posiblemente, el mayor conocimiento sobre los efectos nocivos del tabaco y la toma de conciencia de la población sobre los hábitos de vida saludable hayan sido factores que han influido en esta conducta.

Pero a esta reducción del consumo “tradicional” de tabaco se ha sumado en los últimos años nuevas formas de fumar amparadas por una aureola de mayor seguridad y que sirven de ayuda para la deshabituación tabáquica. Datos recientes del Eurobarómetro indican que en los 27 países europeos, el 7% de los fumadores lo ha utilizado en alguna ocasión mientras que el 1% lo utiliza de manera regular.

Sin embargo, la bibliografía acumulada en este tiempo indica rotundamente que estos dispositivos no son inocuos. Básicamente, contienen las mismas sustancias nocivas que el cigarrillo tradicional y, aunque en una concentración menor, son capaces de causar los mismos problemas de salud y no han demostrado que incrementen la tasa de abandono. Por ello, la Organización Mundial de la Salud ha acuñado el eslogan “tabaco: mortífero en todas sus formas” al que se han sumado las sociedades científicas.

Los dispositivos a los que nos referimos son los siguientes:

 

Cigarrillo electrónico

Conocidos también como vaporizadores (de ahí la expresión vapear), consisten en un cilindro de acero con el mismo aspecto de un cigarrillo, aunque los modelos de última generación adoptan formas más sofisticadas y colores llamativos. Contienen un cartucho con líquido, cuyo componente fundamental es el propilenglicol, glicerol o mezcla de ambos. Al inhalar, se enciende una resistencia que convierte el líquido en vapor que el fumador inhala como un cigarrillo convencional. Además, contiene aditivos que actúan como saborizantes (frutas, menta, café, chocolate, etc.), aromas, agua y nicotina, aunque no en todos los casos.

En el vapor se ha detectado formaldehído, acetaldehído y acroleínas que se forman como consecuencia del calentamiento de la glicerina, aunque en menor cantidad que en los cigarrillos tradicionales, así como níquel, cromo y plomo en mayor cantidad que en el tradicional. La Agency for Research on Cancer ha clasificado estas sustancias como carcinogénicas sin determinar los niveles de seguridad para su consumo. Por último, hay que recordar que emiten partículas de 2,5 μm que pueden ser nocivas para los consumidores pasivos.

Como método para dejar de fumar, no hay estudios fiables publicados que permitan obtener conclusiones sobre su utilidad, por lo que no deben recomendarse.

Recientemente, y dada la descripción de patología pulmonar relacionada con el uso de vapeadores, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha realizado una declaración oficial pidiendo la regulación del cigarrillo electrónico como una medicación, a fin de poder regular su uso y controlar la producción y distribución de estos productos con arreglo a los estándares del mercado farmacéutico.

 

Pipas de agua

Son una forma tradicional de fumar en Oriente Medio y Sudeste Asiático que se fabrican con una gran cantidad de diseños en los que el tabaco se coloca en un recipiente con orificios en el fondo al que se acopla una manguera larga y flexible que, al inhalar, hace pasar el humo a través de un recipiente con agua burbujeando antes de ser inhalado.

El tabaco y las sustancias que se le añaden se calientan y queman parcialmente añadiendo a la parte superior brasas que arden sin llamas. El humo se extrae desde el tazón superior, a través del agua, hacia los pulmones, por lo que se ha generado, falsamente, una creencia de seguridad, sin ningún tipo de pruebas, pensando en una reducción del riesgo real de enfermedad.

Se comercializan mezclas de tabacos aromatizados con frutas, miel, melaza o hierbas que suelen venir etiquetadas como que no contienen alquitrán, afirmación técnicamente veraz pero engañosa ya que este se produce al quemarse el tabaco y, al llenar el tazón con varias veces la cantidad de tabaco que contiene un cigarrillo, una vez encendida, se producen grandes cantidades de alquitrán.

Posiblemente, los carcinógenos se reduzcan al pasar el humo por el agua, pero se desconoce si la toxicidad disminuye lo suficiente como para que no sean nocivos. La absorción de monóxido de carbono, conocido veneno cardiovascular, está muy elevada porque las sesiones para fumar son muy largas y los volúmenes inhalados son muy altos. Además, la combustión se hace con brasas que arden sin llama, lo que genera niveles muy altos de monóxido de carbono.

 

Juul

Se trata de una de las nuevas formas de fumar. Aún no está disponible en España, pero se puede conseguir por internet. Es un dispositivo similar a las memorias USB que se carga con una cápsula que contiene unas 200 caladas de nicotina (dosis similar a la de un paquete), por lo que proporciona una dosis muy potente que lo hace muy adictivo. Desprenden muy poca cantidad de vapor, de aquí que se promueva su uso en sitios donde está prohibido el vapeo.

Se está promocionando su venta entre los jóvenes que no lo perciben como consumo de tabaco. Se trata de un mercado emergente que emplea técnicas de marketing muy agresivas que han hecho a la FDA establecer un plan de control específico para ellos dentro del plan de control del consumo de tabaco en Estados Unidos.

 

IQOS

Es un nuevo dispositivo que calienta el tabaco hasta los 350-400 grados en vez de superar los 1.000 que alcanza el cigarrillo convencional con lo que evita los fenómenos de pirolisis que ocurren en este, de ahí su nombre (IQOS, I Quit Ordinary Smoking, dejo el tabaco habitual).

A la temperatura que alcanza, el humo que libera contiene un menor número de sustancias tóxicas para el fumador y un 84% de la nicotina de un cigarrillo convencional, cantidad más que suficiente como para seguir siendo adictivo. Los componentes volátiles orgánicos e hidrocarburos policíclicos cancerígenos están presentes en menor cantidad, pero suficiente para ser nociva. Incluso el acenafteno se encuentra en una concentración doble al cigarrillo convencional.

Por todo ello, debe de considerarse un dispositivo perjudicial para la salud y que no sirve para ayudar a dejar de fumar.

 

Tabaco de liar

Es una forma creciente de consumo de tabaco por razones culturales y económicas que en algunos países constituye una parte muy importante del mercado.

Los reclamos que emplea la industria para su promoción es dar a entender que es más saludable que el tabaco industrial. Pero hay una carencia de datos sobre sus emisiones y la forma en que se fuman. No existen datos indicativos de que sean menos tóxicos, aunque sí de que pueden contener más alquitrán.

 

 

LUIS MANUEL ENTRENAS COSTA

Es neumólogo en el Servicio Andaluz de Salud y de la Unidad de Gestión Clínica de Neumología del Hospital Universitario Reina Sofía, Córdoba. El Dr. Entrenas es Doctor en Medicina y Cirugía y Profesor Asociado de la Universidad de Córdoba.

 

SPI.1811.102019

 

Última actualización 11/12/2019
Uso de cookies

 

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar los hábitos de navegación del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información visitando nuestra Política de Cookies.