PREVENCIÓN

Se puede prevenir la EPOC modificando pequeñas conductas diarias, como:

  • En el caso de ser fumador, el abandono del tabaco es la mayor prevención que se puede hacer. Alrededor del 85-90% de los casos de EPOC son debidos al consumo del tabaco.1 Se calcula que entre el 15 y el 20% de los fumadores pueden desarrollar EPOC a lo largo de toda su vida.1
  • Evitar la exposición pasiva de tabaco: Esta exposición puede ser incluso peor que el humo que inhala el fumador, puesto que contiene mayores concentraciones de sustancias perjudiciales.2
  • Evitar la exposición a gases que puedan producir daño en los pulmones, como el polvo y los vapores o productos químicos que se pueden encontrar en el lugar de trabajo o en el hogar, o la excesiva exposición a la contaminación atmosférica.
  • Conocer los antecedentes familiares y el origen de la enfermedad es muy importante. Si en su origen existe un factor genético, como es el caso del déficit de α-1-antitripsina, el familiar, aun sin fumar, podría desarrollar la enfermedad en un futuro. Con un sencillo análisis de sangre se puede determinar si el familiar es portador o no este componente hereditario, y de este modo poder tomar medidas a tiempo.
  • Llevar a cabo unos hábitos saludables, como realizar una alimentación sana o hacer ejercicio de forma regular, siempre es bueno para la salud y, en este caso, también aporta beneficios en la prevención de la EPOC. 

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jiménez-Ruiz CA, Riesco Miranda JA, Altet Gómez N, Lorza Blasco JJ, Signes-Costa Miñana J, Solano Reina S, Granda Orive JI, Ramos Pinedo A, Martinez Muñiz MA, Barrueco Ferrero M. Tratamiento del tabaquismo en fumadores con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Arch bronconeumol 2013;49(8):354-363
  2. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Riesgo para el fumador pasivo, 2012. Disponible en: https://www.aecc.es/SOBREELCANCER/PREVENCION/TABACO/ENFERMEDADYRIESGOS/Paginas/Riesgosfumadorpasivo.aspx. Último acceso: 24/08/2014
Última actualización 03/03/2021