PREVENCIÓN


En la infancia se pueden adoptar medidas de prevención primaria que pueden contribuir a reducir el riesgo de sufrir asma, por ejemplo la lactancia materna, evitar el tabaquismo durante el embarazo, favorecer el parto vaginal y evitar el uso de paracetamol y antibióticos de amplio espectro durante el primer año de vida.1

  • Lactancia materna: se ha demostrado que reduce los episodios de sibilancias en el bebé, aunque su relación con la prevención del asma persistente no es del todo clara.
  • Vitaminas: el consumo materno de vitamina D y E se asocia con menor riesgo de enfermedades causantes de sibilancias en los niños.
  • Contaminantes: sobretodo la exposición al humo del tabaco es relevante en el desarrollo del asma en los niños.
  • Efectos microbianos: la interacción humana con la microbiota durante la infancia se cree que puede ser beneficiosa en la prevención del asma.
  • Medicación: el uso de antibióticos durante el embarazo y en niños pequeños se asocia con el desarrollo de asma. Otros fármacos analgésicos, como la toma de paracetamol en las embarazadas, también se relacionan con la aparición del asma en los niños.
  • Factores psicosociales: el desasosiego de la madre tras el parto y durante la fase inicial de la edad escolar se ha relacionado con mayor frecuencia de asma en los hijos.

Las recomendaciones para la prevención primaria del asma en niños de 5 años o menores, se resumen en la siguiente tabla.1

No exponer al niño al humo del tabaco durante el embarazo ni tras el nacimiento
Fomentar el parto vaginal cuando sea posible
Recomendar la lactancia  materna por sus beneficios para la salud del niño
Desaconsejarse el uso de antibióticos de amplio espectro durante el primer año

BIBLIOGRAFÍA

  1. Guía GINA. Global Iniciative for Asthma. Estrategia Global para el Manejo y la Prevención del Asma. Edición 2014. Descargable en http://www.ginasthma.org
Última actualización 03/03/2021