Estás en: Inicio > Enfermedades respiratorias > EPOC > Diagnóstico

DIAGNÓSTICO

La prueba usada para diagnosticar la EPOC se llama espirometría y estudia el funcionamiento pulmonar. El paciente tiene que respirar profundamente y luego expulsar el aire con toda la fuerza  posible a través de un tubo conectado a un aparato que registra los valores numéricos de la prueba. Se mide el volumen que el paciente es capaz de espirar y la velocidad a la que lo consigue realizar. Esta información define cómo están funcionando los pulmones y si puede haber algún tipo de obstrucción en las vías respiratorias que haga sospechar de EPOC.

 

Sin perjuicio de la financiación que Boehringer Ingelheim ofrece para la elaboración de este material, las opiniones, manifestaciones, conclusiones y, en general, cualquier contenido de dicho documento son de la exclusiva responsabilidad del autor o autores. Por consiguiente, Boehringer Ingelheim respeta la independencia del autor o autores y no asume responsabilidad alguna presente o futura, sobre el contenido del presente material.

 

Los antecedentes del paciente  (si fuma o si está expuesto a contaminantes químicos por motivos laborales) y el historial médico de su familia (si algún pariente ha sufrido EPOC previamente), así como los síntomas que pueda presentar, también ayudan al médico a establecer el diagnóstico de EPOC.

Se conocen varios tipos de EPOC –llamados fenotipos-y cada uno de ellos requiere un tratamiento diferente, por lo que es importante que en el diagnóstico, el médico determine qué fenotipo de EPOC presenta el paciente para prescribirle el tratamiento más adecuado.

Última actualización 20/04/2017
Uso de cookies
Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar los hábitos de navegación del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información visitando nuestra Política de Cookies.